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sábado, 24 de octubre de 2020
REVOLUCIÓN AGRÍCOLA
La
agricultura tradicional implicaba que los campesinos cultivaban varias “tiras”
en diferentes campos. Cultivos de trigo y cebada eran sembrados en rotación
anual con la tierra dejada en barbecho cada tres años para su
recuperación.
Los campesinos compartían tras la cosecha las tierras en común y tenían derecho a extraer turba, madera, forraje y a dejar pastar a sus animales. El sistema era ineficiente.
La tierra en barbecho y la siembra a voleo suponían un despilfarro. La ausencia de cercas suponía la extensión del número de enfermedades.
Las epidemias y la falta de forraje en invierno se traducían en una ganadería pobre.
Las innovaciones se retrasaban porque cualquier cambio necesitaba de aprobación unánime.
Una serie de
transformaciones en la agricultura, conocidas como revolución agrícola,
hicieron posible un notable aumento de la producción de alimentos, que a su vez
permitió la supervivencia de una población en rápido crecimiento.
Las tres innovaciones
agrarias más importantes fueron:
- Los cambios en el
sistema de cultivo
- La introducción de
nuevas máquinas
- La nueva estructura de
la propiedad.
La difusión de la rotación de cultivos (sistema NorfoIk), que combinaba la siembra de cereales con plantas forrajeras, permitió suprimir el barbecho, que exigía dejar una parte del suelo sin sembrar para recuperar su fertilidad. Nabos, tréboles y alfalfa ayudaron a fijar nitrógeno al suelo y aumentaron la producción de forraje, con lo cual se incrementó también la cabaña ganadera cuyo estiércol, a su vez, mejoró la fertilidad de la tierra.
La introducción de nuevos métodos de siembra (Jethro Tull), de nuevas herramientas (arado Rotherham o trilladoras mecánicas), de nuevos cultivos (patatas y maíz) y de nuevos fertilizantes (guano) permitieron aumentar y diversificar la producción de alimentos.
Este cambio en la forma de cultivar estuvo unido al cercamiento de los openfields, las tierras comunales, que conllevó su privatización mediante las leyes de cercamiento (Enclosure Acts), ya que la subida del precio de los cereales estimuló a los grandes propietarios a adueñarse de las tierras de uso colectivo para poder producir más e incrementar sus beneficios.
Esta privatización comportó la individualización de la producción e incentivó la mejora de las técnicas de cultivo y el aumento de la producción destinada al mercado.
El cercamiento de tierras provocó una concentración de la propiedad, que perjudicó a los pequeños propietarios y a los campesinos pobres, quienes perdieron su derecho a usar las tierras comunales. Al no disponer de recursos para cercar tierras tuvieron que vender sus propiedades y convertirse en jornaleros a cambio de un salario. Como el número de campesinos que buscaban trabajo era muy elevado, los salarios resultaban bajos y muchos se vieron obligados a emigrar a las ciudades.
REVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA
El aumento de la oferta de alimentos desde mediados del siglo XVIII hizo posible un elevado crecimiento demográfico.
Las hambrunas desaparecieron y la población tuvo mayor resistencia a las enfermedades y epidemias. Gran Bretaña triplicó el número de habitantes entre 1800 y 1900 (de 10,9 a 37 millones).
Este crecimiento fue el resultado de cambios en la natalidad y en la mortalidad.
Durante el siglo XVIII la natalidad se elevó del 32,5 ‰ al 37 ‰ y la tasa de mortalidad se redujo, 32 ‰ al 20 ‰, gracias a una mejor alimentación y a algunos avances médicos e higiénicos.
Asimismo, la esperanza de vida creció notablemente, y a finales del siglo XIX situándose en Gran Bretaña y en la mayoría de países industrializados, alrededor de los cincuenta años.
lunes, 21 de septiembre de 2020
EL PARLAMENTARISMO INGLÉS
En 1649, una primera revolución ejecutó a Carlos I, que pretendía gobernar sin control parlamentario.
Tras un breve período republicano, el nuevo monarca, Carlos II, tuvo que aceptar el reconocimiento del Hábeas Corpus en 1679, que garantizaba a todo detenido a comparecer ante un juez y contar con un abogado para su defensa.
En 1689, una segunda revolución destronó a los Estuardo, y el Parlamento obligó al nuevo rey, Guillermo de Orange, a jurar la Declaración de Derechos, The Bill of Rights, que limitaba los poderes del monarca y sometía algunas de sus decisiones al Parlamento.
Inglaterra se convirtió en una monarquía parlamentaria. Los poderes ejecutivo y legislativo estaban separados y un Parlamento electo votaba las leyes y controlaba a los miembros del gobierno. Los ciudadanos tenían garantizada la defensa de su libertad individual y se institucionalizaba una justicia independiente del poder ejecutivo. Pero era un parlamentarismo con limitaciones ya que sólo una minoría (grandes propietarios agrarios y burgueses), tenía derecho a voto. Además, los habitantes de las colonias no estaban representados en el Parlamento y la esclavitud continuaba siendo aceptada.
El ejemplo inglés se convirtió en un modelo para los pensadores de la Ilustración.
Esquema sobre el Parlamentarismo inglés:





