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martes, 21 de septiembre de 2021

LA ILUSTRACIÓN

La ilustración francesa fue un movimiento político, social y cultural que transformó la historia de Europa e influyó distintas latitudes. 

 La ilustración tiene su inicio a finales del siglo XVII y principios del XVIII, también conocido como “el siglo de las luces”. 
No es extraño pensar en ello, pues desde el siglo anterior con Isaac Newton y su Principia Mathematica (1687) se estableció un paradigma de pensamiento que buscaba remplazar las explicaciones meramente teológicas del mundo por una ciencia basada en evidencias empíricas. 

La ilustración francesa supuso un momento cúspide donde la humanidad habría adquirido un progreso y las luces que darían lugar a nuevas estructuras de poder y pensamiento. 
Como señala Marialba Pastor “el término Ilustración designa un movimiento intelectual rico, variado y en ocasiones contradictorio que surgió en el siglo XVIII y desembocó en un proyecto social que influyó en las grandes revoluciones de finales de este siglo”. 

Fue Immanuel Kant quien, en su texto Respuesta a la pregunta: ¿Qué es Ilustración?, dio una definición genérica que se promulga hasta hoy día: 
 “La ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella sin la tutela de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten el valor de servirte de tu propia razón!: he aquí el lema de la ilustración” 

En otras palabras, le daba lugar prioritario a la razón, como la facultad que guía al ser humano que le permite construir una sociedad ética. Esta postura estaba acompañada de un cuestionamiento al funcionamiento del cristianismo y la religión en Europa, pues buscaban alejarse de los fanatismos y la superstición. 

La ilustración francesa tenía un discurso establecido que rechazaba el poder de la monarquía del momento y estuvo cargada de una búsqueda de conocimiento, una nueva ética, una idea determinada del ser humano y el orden político. 

Por esta razón, sus características nos hablan a diferentes niveles: 
 - Promulgar la igualdad y la libertad: como se verá ya en la Revolución Francesa, los ideales de la -igualdad, libertad y fraternidad se sembraron con los personajes y las obras de la ilustración. La lucha contra el orden establecido buscaba que los seres humanos se pensaran libres. Es pertinente aclarar que por la ideología de dicho momento las mujeres, personas afrodescendientes e indígenas e, incluso, niños vivían escenarios de exclusión que los pensadores de la ilustración no incluían dentro de su idea de libertad e igualdad. 

 - La facultad de la razón: con influencia del movimiento del enciclopedismo y corrientes filosóficas como el racionalismo, la ilustración francesa concebía que la razón era la guía que tenía todo ser humano para encontrar la libertad individual. 

 - Buscaba difundir el conocimiento para el progreso social: dentro del movimiento, diversos autores tenían influencias pedagógicas, creían en la democratización del conocimiento y en la máxima de que todo pueblo educado es un pueblo que progresará. 

 - Se desarrolló junto al enciclopedismo: como veremos en el apartado siguiente, autores como Voltaire que dieron las bases al pensamiento ilustrado colaboraron también con los enciclopedistas y la necesidad de recopilar el conocimiento en grandes tomos que explicaran el mundo y fueran accesibles a la población. 

 - Buscaba erradicar el poder absolutista de la época: enmarcados en contextos monárquicos, los viajes que desarrollaron diversas figuras de la época permitieron que conocieran otros modos y formas de gobierno. Así, la ilustración francesa postulaba que el régimen monárquico debía compensarse con la creación de un parlamento. Como se dará a finales del siglo XVIII, la Revolución Francesa cambiaría el orden social dando la posibilidad de que la nueva burguesía creara un sistema político diverso.


Fuente: https://www.unprofesor.com/ciencias-sociales/caracteristicas-de-la-ilustracion-francesa-4731.html

lunes, 21 de septiembre de 2020

TEM 01. EL ANTIGUO RÉGIMEN

LA EUROPA DEL ANTIGUO RÉGIMEN

Este post servirá como introducción al estudio del Antiguo Régimen en Europa. Para ello os dejo una presentación sacada de claseshistoria que ilustra esta época y un par de vídeos.









EL MUNDO EN EL SIGLO XVIII

Os dejo un vídeo de la situación geopolítica del mundo en el siglo XVIII:

VÍDEO RESUMEN ANTIGUO RÉGIMEN

 

SOCIEDAD Y ECONOMÍA DEL ANTIGUO RÉGIMEN

 

LA SOCIEDAD ESTAMENTAL

La sociedad del Antiguo Régimen estaba dividida en estamentos, también llamados estados u órdenes, que eran grupos cerrados a los que se pertenecía por las circunstancias del nacimiento y en los que el ascenso social resultaba muy difícil.

El derecho tradicional establecía tres estamentos:
- Clero, que se ocupaba de rezar y asegurar la protección divina;
- Nobleza, que combatía y protegía de sus adversarios a la colectividad,
- Estado llano, cuya función social era producir los bienes materiales, y com­prendía grupos tan diversos como el campesinado, la burguesía y las clases populares de las ciudades.

Su característica principal era su desigualdad civil, que comportaba la división en dos grupos diferenciados:
- Privilegiados, que gozaban de derechos y estaban exentos de pagar impuestos
- No privilegiados, que no tenían ninguna prerrogativa y debían soportar todas las cargas fiscales.

El Clero
El clero representaba al 1 % de la población.
No pagaba impuestos y sus ingresos provení­an del diezmo y de su propio patrimonio, dado que poseía muchas propiedades urbanas y rurales.
El clero no era un grupo homogéneo, pues había un Alto Clero (abades, obispos, canónigos y altos cargos) que provenía exclusivamente de las clases nobiliarias y vivía en el lujo característico de la nobleza, y un Bajo Clero (sacerdotes, párrocos y monjes), de origen campesino, que vivía de forma modesta, sin lujos y que apenas gozaba de privilegios.

La Nobleza
La nobleza representaba el 3 % de la población y ostentaba la propiedad de la mayor parte de la tierra.
Gozaba de una serie de concesiones honorí­ficas, económicas y fiscales.
La nobleza tampoco era un grupo homogéneo y existían enormes diferencias entre la rica y poderosa nobleza de la Corte, la más modesta nobleza de provincias y la nobleza de toga, que surgió de la necesidad del monarca de vender los cargos públicos o de recompensar favores.

El Estado llano
El Tercer Estado, o Estado llano, integraba a más del 95 % de la población y agrupaba a sectores sociales muy diferentes tanto por su condición económica como social a los que unía su oposición al régimen feudal y la reivindicación de la igualdad civil.

La burguesía constituía el grupo económico más dinámico de la so­ciedad. Entre sus componentes se distinguía la burguesía rentista, la fi­nanciera, la manufacturera o industrial y la pequeña burguesía, que comprendía ar­tesanos, pequeños comerciantes y profesionales liberales.

Las clases populares urbanas agrupaban a los trabajadores ma­nuales de las ciudades, tanto artesanos (oficiales y aprendices) co­mo obreros de las manufacturas y de pequeños oficios y al personal doméstico.

El campesinado constituía la mayoría de la po­blación y se distinguía entre campesinos libres, que podían ser propietarios o arrendatarios, jornaleros y siervos, que vivían bajo el régimen señorial.
Las condiciones de vida de los tres grupos eran precarias y durante el siglo XVIII habían empeorado como conse­cuencia del aumento de la población y de la subida de los precios.

Aquí os dejo una imagen de la composición de la sociedad durante el Antiguo Régimen:

LA POBLACIÓN DURANTE EL ANTIGUO RÉGIMEN

Una población estancada
La demografía del Antiguo Régimen se corresponde con el ciclo demográfico anti­guo, que se caracterizaba por un escaso crecimiento demográfico.
La subalimentación, la falta de higiene y los escasos recursos médicos provo­caban una elevada mortalidad, más del 30‰, que se agravaba en los recién nacidos.
La esperanza de vida era baja, alrededor de los 45 años.

LA ECONOMÍA PREINDUSTRIAL DE BASE AGRARIA Y SEÑORIAL

La propiedad de la tierra
Durante el Antiguo Régimen, la agricultura era la fuente más importante de riqueza aunque sólo una pequeña parte de las tierras eran de propiedad privada. Las demás estaban vinculadas a la nobleza, a la Iglesia, a un municipio o a la Corona. La propiedad de la tierra permitía sacar provecho económico y ejercer jurisdicción sobre ella, pero no podía venderse.
El conjunto de tierras en manos de un señor se denominaba señorío territorial. Constaba de:
- La reserva señorial, formada por las tierras más productivas reservadas para su explotación directa, la residencia del señor y los establecimientos principales: horno, forja, molino, establo, etc.
- Los mansos, parcelas cuya dimensión debía ser suficiente para alimen­tar a una familia, y que el señor cedía a hombres libres que las trabajaban en usufructo a cambio de pagar un cen­so, o a siervos que le aseguraban prestaciones en forma de productos y de trabajo.

Os dejo un esquema(en catalán) sobre la pervivencia del régimen señorial:


Los derechos señoriales
Los derechos señoriales eran las prestaciones y rentas que recibían los señores por su dominio sobre la tierra. Los campesinos debían realizar una serie de trabajos (prestaciones personales) en la reserva señorial y entregar un porcentaje de sus cosechas. Además, el señor exigía unas tasas por la utilización de los molinos, hornos o forjas y la explotación de los bosques y de los ríos de su señorío.
El señor gozaba de jurisdicción y ejercía las regalías, que le otorgaban fun­ciones militares, de justicia, fiscales y de gobierno: podía hacer la guerra y firmar la paz, acuñar moneda, dictar órdenes y reglamentos y juzgar a las personas de sus dominios así como a los transeúntes.
A los tributos feudales hay que añadir el diezmo, la obligación que tenían los campesinos de entregar la décima parte de las cosechas a la Iglesia para asegurar el manteni­miento del clero y del culto.

Una producción insuficiente
La agricultura se mantenía muy atrasada desde el punto de vista técnico y con una productividad muy baja. Era una agricultura de subsistencia dedicada al poli­cultivo. No había especialización y el co­mercio era escaso (autoconsumo). De todas formas, la existencia de algunos excedentes permitía su venta en los mercados locales y en las ferias periódicas. También se cultivaban algunos productos más especializados como la viña y el lino, orientados esencialmente hacia el mercado.
Para el aprovechamiento de la tierra coexistían dos tipos de explota­ciones: los campos abiertos, open­fields, de cereales y con práctica del barbecho, y las tierras comunales, dedicadas a bosques o pastos, de las que se beneficiaba toda la comunidad campesina.
La producción ganadera era también insuficiente, pues la alimentación de los animales dependía de los rastrojos y de los escasos pastos comunales.
En consecuencia, la producción de carne y leche resultaba muy reducida y la dieta de la población se basaba en el consumo de cereales.
Las cosechas marcaban el ritmo de la economía, que se veía perió­dicamente azotada por crisis de subsistencia que generaban hambre y desnutrición desembocando a menudo en pro­testas.

LA INDUSTRIA EN ANTIGUO RÉGIMEN

En las ciudades existía una producción artesana auspiciada por los gremios que controlaban el volumen de producción, las técnicas empleadas y los precios de venta.
El aumento de la demanda de productos desde el siglo XVII estimuló a comerciantes y artesanos a buscar nuevos sistemas productivos que escaparan del control gremial, que no permitía un gran margen de beneficios.

Pronto, en Gran Bretaña, se empezó a extender el trabajo doméstico, domesic system, que consistía en que un artesano-comerciante distribuía la materia prima y facilitaba los instru­mentos de trabajo a una familia campesina para que elaborase los productos en su propio domicilio. Después, el comerciante, que pagaba por pie­za elaborada, se encargaba de comercializar el producto en los mercados urba­nos o coloniales.

Durante el siglo XVIII se difundieron las manufacturas, donde se elaboraban artículos de lujo. Aunque el pro­ceso de producción era manual, con­centraba a un número muy elevado de trabajadores a sueldo y bajo un mismo techo, por lo que constituyen un precedente de las fábricas modernas.

LOS TRANSPORTES EN ANTIGUO RÉGIMEN

La red de comunicaciones era escasa y los medios de transporte muy rudimentarios.
Los caminos y carreteras constituían el siste­ma de comunicaciones por excelencia, aunque solían estar en malas condicio­nes. Los vehículos más utilizados eran el ca­rro y la diligencia, movidos por animales de tiro que iban muy lentos y con una capacidad de carga muy reducida.
La navegación marítima utilizaba la fuerza del viento como método de tracción. Su capacidad de carga era bastante limitada y los desplazamientos también eran lentos. La navegación fluvial constituía el medio de transporte más fácil y barato, pero precisaba buenas condiciones hidrográficas.

EL COMERCIO EN ANTIGUO RÉGIMEN

Comercio interior y comercio colonial

Los escasos excedentes, el bajo nivel de especialización agrícola y el insufi­ciente sistema de transportes daban como resultado un limitado desarrollo del comercio. La mayoría de intercambios se realizaba en las ferias con lo que el comercio interior solía tener un alcance local.

Pero el aislamiento comercial se rompió con el comercio colonial a partir del siglo XVI. Se abrieron nuevas rutas marítimas convirtiéndose el comercio co­lonial en un factor de estímulo para las economías europeas, ya que proporcionaba materias primas, permitía vender objetos manufacturados y daba grandes beneficios a sus promotores.
Destacó el llamado comercio trian­gular, que afectaba a África, a Europa y a América. Se canjeaban productos elaborados europeos por esclavos en África, que luego se vendían a América a cambio de productos agrícolas. La necesidad financiar las expediciones comerciales favore­ció la ampliación de los créditos, de las compañías de comer­cio y de los bancos, que conllevó a la proliferación de mercaderes y prestamistas.

Os dejo una imagen (en inglés) sobre el comercio triangular:

LA MONARQUÍA ABSOLUTA

El sistema político del Antiguo Régimen se basaba en la monarquía absoluta de derecho divino, proviniendo la autoridad del monarca de Dios, en nombre de quien ejercía el poder.

El Estado estaba controlado por el monarca, que concentraba en su persona todos los poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) y poseía un poder absoluto: nombraba a los magistrados, administraba justicia y dirigía la política exterior. El mejor ejemplo de absolutismo es la monarquía francesa de los Borbones, con Luis XIV, el "rey Sol".

No obstante, existían algunas instituciones que asesoraban al rey como el Consejo de Estado, para las Finanzas, la Justicia o la Guerra, y las Secretarías de Estado, comparables a los actuales ministerios.

La administración provincial estaba en manos de gobernadores o intendentes, que dependían del monarca.

El monarca no debía rendir cuentas a nadie y su poder estaba restringido sólo por la ley divina.

Los parlamentos, instituciones nacidas en la Edad Media que reunían a representantes de los tres estamentos y que sólo tenían atribuciones en materia fiscal, fueron marginados de la vida política.

Vídeo sobre la Monarquía Absoluta (está en catalán):


LUIS XIV, EL REY SOL

Vídeo sobre Luis XIV de Francia, el ejemplo más significativo de la Monarquía Absoluta:

EL DESPOTISMO ILUSTRADO

Algunos reyes pretendieron aunar su autoridad real con las ideas de progreso de la ilustración dándose en gran parte de Europa monarcas ilustrados como Federico II en Prusia, María Teresa en Austria, la zarina Catalina en Rusia, Gustavo en Suecia y Carlos III en España.
Todos se caracterizaban por el absolutismo centralizador, la racionalización de la administración, el fomento de la educación y la búsqueda de la modernización económica promoviendo programas de desarrollo agrícola e industrial y facilitando la libertad de comercio.
De todas formas, estas experiencias resultaron muy limitadas. No era posible aceptar sólo una parte de la ilustración; no se podían admitir las reformas económicas, el reparto de la propiedad o la libre circulación comercial y mantener intacta la sociedad estamental y el poder absoluto. Las contradicciones de este reformismo abrieron el camino a las revoluciones liberales.

VÍDEOS SOBRE LA ILUSTRACIÓN

PENSADORES ILUSTRADOS

Los ilustrados propusieron un nuevo modelo de organización política y social basado en la libertad y la igualdad criticando el absolutismo y sentando las bases del Liberalismo.
  • Montesquieu propugnó la división de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial) y poniendo énfasis en la independencia del poder judicial.
  • Rousseau defendió la necesidad de un contrato social entre gobernantes y gobernados, que garantizase los derechos básicos del individuo y formuló el principio de soberanía nacional, según el cual el poder emana del libre consentimiento de todos los ciudadanos expresado mediante el voto.
  • Voltaire se proclamó defensor de la libertad de conciencia y afirmó que las relaciones humanas debían basarse en a tolerancia entre los hombres y las ideas.
Los ilustrados también se opusieron a la sociedad estamental defendiendo la movilidad social, la igualdad de origen y el mérito según la valía y la inteligencia de cada uno.

En economía surgieron los fisiócratas, como Quesnay, que sentaron las bases del liberalismo económico al defender que la principal fuente de riqueza de un país era la agricultura y no la acumulación de metales preciosos, el denominado mercantilismo. Además, se oponían a toda reglamentación por parte del Estado, apoyando la libertad económica y la iniciativa individual. Estas ideas favorecían a la burguesía, cuyo poder económico había crecido pero no su igualdad jurídica ni su poder político.